¿Qué es la artrosis de rodilla?
La artrosis de rodilla (gonartrosis) es una enfermedad degenerativa que ocurre cuando el cartílago articular —el tejido elástico que recubre los extremos del fémur y la tibia— se desgasta progresivamente. Sin esa amortiguación, los huesos rozan entre sí, lo que produce dolor, rigidez, hinchazón y pérdida de movilidad. Es la forma más frecuente de artrosis en adultos peruanos mayores de 50 años, especialmente en mujeres y en personas con sobrepeso.
Síntomas y fases de la artrosis de rodilla
El cuadro clínico avanza por etapas. Reconocer en qué fase te encuentras ayuda a definir el tratamiento.
Fase 1 — leve
Molestia ocasional al subir escaleras o tras estar mucho tiempo parado. Rigidez matinal que dura menos de 15 minutos.
Fase 2 — moderada
Dolor frecuente al caminar, crujidos al doblar la rodilla, ligera hinchazón. Rigidez matinal entre 15 y 30 minutos.
Fase 3 — avanzada
Dolor diario, dificultad para subir y bajar escaleras, deformación visible. Rigidez prolongada y limitación funcional importante.
Causas y factores de riesgo en Perú
Las principales causas son la edad, el sobrepeso, los traumatismos previos, la genética y la sobrecarga repetitiva (deportes de impacto, trabajos físicos exigentes). En Perú, la prevalencia aumenta en regiones donde se hacen largas caminatas en terreno irregular o se cargan pesos sin protección articular.
Tratamiento: qué funciona y qué no
El abordaje recomendado por reumatólogos es multimodal —combina medidas no farmacológicas con apoyo nutricional y, si es necesario, farmacológico.
Pérdida de peso
Cada kilo de menos reduce 4 kg de carga sobre la rodilla. Es la intervención con mayor evidencia.
Ejercicio de bajo impacto
Natación, bicicleta estática, caminata moderada. Fortalecen el cuádriceps sin agredir el cartílago.
Suplementos articulares
Colágeno Tipo II hidrolizado, Glucosamina sulfato y Vitamina D son los tres componentes con mayor evidencia clínica para artrosis leve y moderada. Estudios publicados en PubMed muestran reducción del 30-40% en la escala WOMAC de dolor tras 90 días de uso continuo.
Antiinflamatorios
Útiles en crisis agudas, pero su uso prolongado puede dañar el estómago y el riñón. Por eso se recomienda priorizar alternativas naturales con perfil de seguridad alto.
Cómo prevenir la progresión
Mantener peso saludable, evitar tacones altos, fortalecer cuádriceps y abdomen, usar calzado con buena amortiguación, y aportar al cartílago los nutrientes que necesita (colágeno, glucosamina, vitamina D, magnesio) son las claves. La prevención también pasa por consultar al traumatólogo ante el primer signo de rigidez persistente.